Y cuando pensaste que lo habías olvidado, que nada relacionado con él te importaba, cuando ya empezabas a hacer comentarios superados, cuando ya estabas convencida de que el tiempo había curado cada una de tus heridas, cuando asegurabas poder afirmar que estaba comprobado que la distancia trae al olvido, que podías SEGUIR ADELANTE SIN ÉLl y cuando decías no entender cómo habías sido capáz de perder tanto tiempo con él. Sí, justo en ese momento de gloria para vos, lo vés, después de tanto tiempo y TODO SE TE VINO ABAJO. Ahí descubrís cómo son las cosas, lo equivocada que estabas, Lo viste y se te dió vuelta el mundo, se te desacomodaron todas las ideas, sentís las mismas cosquillas en la panza que sentiste la primera vez y sentís cómo fracazaste. Ahí te das cuenta de que ni un millón de clavos pueden sacar al clavo que más te importa, QUE EL TIEMPO NO CURA NI UNA HERIDA, QUE LA DISTANCIA NO TRAE PARA NADA EL OLVIDO. En ese momento te preguntás cómo vas a hacer entonces para arrancártelo del alma y cuánto tiempo más vas a seguir gastando lágrimas y tiempo; cuánto más vas a seguir EXTRAÑANDO Y NECESITANDO. Era un amor COMPLICADO, de esos que ella creía inexistentes. Era una pérdida de tiempo y lo sabía. El problema era que le faltaba algo para poder lograr su objetivo, el de dejarlo atrás para SIEMPRE. Le faltaba una motivación. Un clavo que sacarse con otro tal vez, o tal vez no. No sabía qué era lo que le faltaba pero si de algo estaba segura era de que estaba incompleta. El tiempo seguía pasando y su motivación no aparecía. Era ella sola, luchando contra la corriente; contra sí misma; contra el pasado; contra los recuerdos; contra los kilómetros; contra Él. Ya no sufría como solía hacerlo porque estaba totalmente resignada: sabía que NO ERA SUYO Y QUE NUNCA LO IBA A SER, pero que lo quería, lo quería. Parecía no tener solución: quería avanzar pero con la resignación no le alcanzaba. Se replanteaba qué hubiese pasado si las cosas hubiesen sido diferentes, porqué había tenido que ser así. Era una impotencia enorme el tener que resignarse a lo que más quería, aunque no quisiera. Odiaba el hecho de estar obligada a hacerlo.
Era difícil poder tomar una decisión. No estaba segura de qué le resultaría más doloroso:
SI EL HECHO DE VERSE OBLIGADA A RENUNCIAR A ALGO QUE QUERIA INFINITAMENTE Ó A LAS CONSECUENCIAS DE, SEGUIR LUCHANDO POR AQUELLO
Era difícil poder tomar una decisión. No estaba segura de qué le resultaría más doloroso:
SI EL HECHO DE VERSE OBLIGADA A RENUNCIAR A ALGO QUE QUERIA INFINITAMENTE Ó A LAS CONSECUENCIAS DE, SEGUIR LUCHANDO POR AQUELLO
No hay comentarios:
Publicar un comentario